El tilín tolón de la soledad

Y los días muertos se suceden como las campanas difuntas que delimitan las veinticuatro horas del día como una calamidad funesta que retumban en el lindar de la tumba sellada como una obra maestra del esperpento y la decadencia recogida debajo de las mantas que cobijan la hecatombe cuando amanezca para anudarse de nuevo los zapatos y devastar la tierra como si el mañana no existiera.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s