Enfermo de nombres de mujer

Perdido en el ponto de los adioses agito las manos que despidiéndose de las sombras de los amores que antaño amé en un extravío lunar que acechada mi cordura con haces o como siegas de guadaña cercenaban corazón marchito que tan pronto remontaba se enamoraba de las caras y las auras que de Ellas emanaba. Camino solo buscando ideales de piel femenina más que vea en todas la belleza de Helena de Trolla ya no estimo sino la bruma vaporosa de los días en que la niebla perfila la silueta de Claire ante mis ojos cansados de no ver más que tristeza en las huella marcadas en la arena del Mediterráneo abierta aún las heridas cuando me muestra los ojos de Silvia amor que esgarró más si cabe lo que destrozó Nagisa. Y no deseo volver al espinoso camino sigo los tornos de mis pies descalzos en la desnudez del mar que se agita violentamente contradiciéndose «no ames a Dulcina de los Ángeles» y siguiente ola dice «ámala como si ni hubiera un mañana».

«(Quijotazo triple X)

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s