Puente de esperanza

Y no he dejado de quererte en los vacíos huecos de la inmensidad espacial en las latitudes que nos separan los cuerpos. Te presiento por la mañana por la tarde y la noche aunque estés acostada con tus párpados cerrados mirando al Pacífico Norte. Hay vetas de amor que nos corresponden en los silentes que separan sordamente los continentes allá en la aurora boreal de los sentidos que despiertan aturdidos oh musa de sacros y bondadosos ojos. En los eriales de mi espíritu tu voz resuena precedida por tu imagen arquetípica y mayor en la elevación de los dioses tirados al suelo remonten las escaleras de color hacia la altitudes sobre los horrores del mundo tirando de la mano de los infantes perdidos en turbulencias existenciales rumbo el vuelo cumpliendo el ciclo de las metamorfosis pequeños ángeles con lágrimas en los ojos delante de Dios que los cielos calmen su sufrimiento atroz en sus miradas de niños y que el listado esté completo mientras los demonios aúllan a lo lejos precipitándose por sus propios crímenes al ominoso barranco con todo el dolor que han provocado sientan en sus pieles la redención que propone Tres Trasvases.

(The Last Levi)

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s