I won’t stay much long

Si yo creo que te amo y quiero que seas feliz cuando giran las estaciones del verano a la primavera cada una reflejada en el azul puro de tus ojos sacros iluminando tus inmediaciones hasta llegar impolutos a mí en los ventosos otoños y los prolongados y helados inviernos de solitud entre las paredes de la habitación donde te veo pizpireta con toda la esperanza en ti. Si he tenido celos absurdos de chiquillo es porque no soy yo quién rodea tu cintura para bailar entre las nubes que se afilan con cada jornada que te muestras contenta y alegre con tu pareja que te tiende un puente de plata. No hay lugar para mí en el mundo de los vivos y las visiones en las que estaba a tu lado se desvanecen lentamente como tu sonrisa que me llega congelada a través de las inmediaciones galácticas noctámbulas trasnochadas y ariscas en el calor de un agujero donde se materializan tus caricias que ya van hiriendo mi alma de poeta envidioso cuando debería estar magnífico y expectante al ver a la mujer de mis sueños dichosa con sus nuevos proyectos. Y es estupendo verte reír y danzar pero las soledades promiscuas van embargando todo mi sentir incapaz de amar más que la negrura de la noche de los espacios cuando te pones el pijama y yo despierto y estás a mi lado como una sombra luminosa incapaz de asustarme dándome calor pretendiendo que llegue al fin del día sin sentido amándote más que tengas una vida ya lejos de la mía que de todos modos en las paradojas que circulan por toda la canica de Eideen si hubiera estado contigo ya estaría difunto sin un resto más que chatarra y mi cuerpo consumido a velocidad de vértigo viviendo como un sueño en algún lugar de tus iris azulados. Suenan las campanas horarias y a cada cuarto que braman los aldabones parece que me restan minutos de vida en el frío que vence a los más valientes anclé la bandera de mi derrota desintegrándome en los márgenes de los vacíos cíclicos de la nada más dolorosa y cruel y tu alborozada no eres capaz de ver como me deshago a cada imagen que veo como quieres a tu amor legítimo sin saber que yo sin ti estaría muerto existiendo como un anacronismo que se articula en lo esperpéntico y se anima cuando miro a las oquedades y veo tu mirada fulgir en una tremenda distancia clavada en mí… entonces mi amantísima te anhelo y te deseo más que nunca más que siempre ha sido imposible consciente cuando vi tus ojos en el celuloide irradiar todos los colores del universo.

(Gabriel)

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