Alba sin Ella

En un histrión del horizonte sobre el velamen rosado de las nubes un rostro se escapa deshilándose entre las hebras del aire es Claire que ajena a mi desgracia baila su amor enamorada de la vida mientras yo me deshago entre las sábanas heladas de sudores de ultratumba en las noches heladas cuando me despojo de las vestimentas y le susurro al almohada: «Oh Claire, ¿tú me amas?» Y Ella calla desposada con la alegría contrapuesta a mis lamentos maridados con el dolor de la nada. Y sopla el viento buenas nuevas para las buenas personas que padecen las fricciones contra el suelo en los sufrimientos de las articulaciones al alba que canta coloreada a la esperanza humana que rutila sobre bosques prados y montañas en la mareada que susurra por lo bajo las locuras inherentes a la ventura humana mientras en las cornisas del desamparo mi voz desgarrada como una campana abandonada de un monasterio olvidado donde la hiedra se come los cráneos de antepasados y los frailes pasean ateridos en forma de fantasma yo persigo el espectro de Claire que se gira divertida y ríe contenta pues la eternidad es para que aquellos que con las dolencias propias de la existencia canten a la alegría y al amor para ser los buques banderas de todas las generaciones pasadas actuales y venideras. Oh Claire tú eres para este sudario andrajoso cubierto de mortajas y legajos la luz en el ponto de los perdidos al cual yo no llegaré mientras me hundo por las cascadas del acantilado feroz ni tu mano tocaré etérea y tus ojos puertas al otro mundo para mí vedado no han de ver más de lo ya visto pues no es bueno que lo sacro se manche de hez.

(Apolonio Guillian)

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s