(Más allá de Orión o Llamando a Tierra o ¿Has conocido a alguien? o Alubias verdes de concierto en Eideen o Convictos bajo la luz de luna). Hay un quizá si la ciencia evoluciona hacia extremos dispares ¿de dónde venimos? Si los dioses son nuestros ancestros y los enviaron aquí bajo manos extraterrestres como presos destinados a este planeta. Se ha incrementado la forma de odiarnos detestarnos y matarnos unos a otros (también de amarnos). Tal vez ellos no nos quieran y nos sigan viendo como delincuentes. Especie dispar deportada a los límites de una estrella en un planeta habitable. Es sólo a lo mejor. En las naves que yo he visto y en la formación de astros dentro de mí no dista mucho de la verdad que esta afirmación sea cierta. Bajados de las esferas los espíritus que venían a acomodar los cuerpos se distienden las moléculas para viajar a años luz y observarnos desde las órbitas. Nos descomponemos bajo el sol que domina las piedras sin saber cómo enhebrar el conocimiento del origen y qué nos depara el futuro al traspasar la frontera. Si sólo uno de nosotros llegara a tender puentes con ellos bajo las estrellas quizá se amoldarían los dolores a una visión físicamente amparada por la ciencia. Pero se remontan las partículas rumbo al principio e impulsan las obras a conocerse allende el mundo y a salir de la atmósfera. ¿Cuándo darán señales de vida? Puede ser que nunca o conmovidos por una noble generación victoriosa abran el comercio con los dioses de la tierra. Sea como fuere yo he visto extraterrestres, no me creáis, tampoco ellos creen en el hombre (salvo en unos pocos que tomarán el relevo para llegar con el impulso del amor a colocar esta extraña raza junto las especies altamente evolucionadas más poderosas que han poblado las estancias universales bajo los ojos de un cosmos que espera pacienzudo a que se libere de pesadas cadenas espirituales que sujetan al hombre a una condena sin nombre). Y entonces unidos en una Alianza Intergaláctica se puedan sujetar las regletas que agarran apenas por las yemas  el pasado nuestro con el devenir futuro de nosotros en las galaxias que aguardan a ser moradas por la semilla que conminó todo nuestro árbol genealógico para que se ramifique primero por la Vía Láctea y después donde nuestra más elevada nobleza dicte. Es sólo teoría: pero si mis visiones son ciertas alguien a lo lejos espera la eclosión que anida en nuestro pecho: el instinto del corazón y la mente progresando… tumbas se ven a lo bajo pero en la profundidad del espacio alguien de nuestro entorno lleva la memoria de que Aquí Abajo algunos reclusos también amaron mientras los aliens mejoraban su tecnología para averiguar el destino de la muerte al transferir lo mejor allende la mordaza que se desatará una vez se sepa que lo humano es la llave el número el nombre y la forma para pasar al otro lado de científicos problemas. ¿Qué falta hacemos a lo astral? Ellos nos observan y si tienes suerte en un sueño contigo se cruzarán haced que vuestros hijos lo hagan realidad.