(La metafísica destroy o Bacalado marronero o València Tarquim esta nit: El laberinto del colador o Estribillo). En los boquetes del cerebelo celebro orgías palíndromas de mocedades sumergidas en hoscos oráculos de despedidas de primeros viernes y risas de chicas y yo enfilando azorados neumáticos rumbo las multitudinarias pistas donde luminosos estruendos conmemoran mi quijada desencajada y mis gigantes pupilas al trote hacen temblar la gravilla de los parkings trastornados en encharcadas espirales alucinadas. Bienvenido soy a los pozos donde neuronas demasiado cobardes se esconden sobreviviendo a hogueras limítrofes entre meras tortas de pasarlo bien hasta encebolladas desfasadas en los arcos de la más desmedida y viciosa idiotez. En las neveras donde congelé los momentos sólo se deshielan los hologramas gestionados por insensateces en el riesgo de los patinajes futuros hacia el desequilibrio que remolinea en el ahora el recuerdo de las perforaciones deliberadas hacia la inmolación de mi alma en esta jaula de rata: mi cuerpo mi mente: roen las bailongas sombras decadentes en las oberturas de tártaros incipientes en la boca que traga krankens infectados y enfermas chifladuras y en la nariz que aspira alcaloides travesías. En la descomposición de mi rostro se resumen aquellas féminas sonrisas mientras el sol se despereza y oreado de crueldad me mira ¿pero qué importa esto 15 o más años después? ¿De qué cojones estaba hablando? Ah ya sé: de que algunas cosas sí tenían que llegar, de que tengo la cabeza petada, de que no hay vuelta atrás y que volver sobre el recuerdo es tontería.