(Matando a A. P. Guillian). Tened por seguro que Me balancearé a dos dedos del suelo. ALTAVOCES CHAMUSCADOS en la cumbre bruma espectral retrocede ante los cuerpos de los hombres que alzarse no pudieron plomo peso los Hechos que a la piel se adhieren ningún cadáver debe completamente carbonizarse y dejar corrupta la tierra SON LOS MUERTOS DEL HOMBRE para mal y bien mas no pueden quedarse agazapados en simas letal renacer del Odio Otra Vez por arriba Inocente Flora me estoy quedando sin palabras afónico agonizo Dulce Voz de las Montañas: No haremos NADA cosa vuestra es… Pero Hermos@s Suicidas Poderos@s ellos han tirado del auriga revolucionada poniendo en jaque al Orden Ruido de Motor que ahoga el Helicón Profanado astrolabio generacional se tambalean las normas con las que Natura ha cosido la vida realeza de la muerte vencida en prematuro apareamiento oh nubiles voluntarios para que los demás paséis por el aro estrecho delicia del firmamento angosto rostro que dominan las piedras que recortan la verticalidad que pega al hombre a la tierra y le iguala a las fieras. Pero yo en las dos manos palmas abiertas mostrándole a los Ángeles la obra que clama garganta que ya raspa ALTAVOCES CHAMUSCADOS y la música de todos ellos escalando cúmulo nimbos hasta el nadir por donde el Sol asoma separo la paja del grano: TEA humana que no ha de dejar nada partitura quemada notas que cercenan la Existencia todo vacío Primer Asesino Último Justo Ahorcado y todo en mis manos en el pico más alto de la cumbre que arden mis manos pero no pararé llamando A TODOS no pararé ¡NO PARARÉ HASTA TENER LOS  ALTAVOCES CHAMUS-CADOS!