Hesíodo: He caminado prole generacional recopilando figuras y posiciones de ataque plantando en vuestro presente las formas que han de regentar el orden “religioso y moral” en las campanas del ocaso monoteísta. Gabriel: yo recojo testigo radioactivo en la suma oleaje en la espuma donde Afrodita fogosa contra mí se friega. Adivinada estrategia forma humana cincelada en la línea horizontal bisturizada por Dioses de los que tú desciendes. Mi eternidad en juego ocupa donde mereces el peldaño en la escalera que sube más allá de Casiopea y toma tu hermosa esposa. Hesíodo: cantor de los dioses Colocador sitúa tu Ser en los lindes en el fin de la concepción del humano mundo contorno allá dónde las ideas se desmoronan. Si sólo hubiera un dios ¡oh Magnos Encubridores de lo Verdadero! no existiríamos nadie: es de cajón sin hondo ni fondo. Monoteísmo: abono borreguil engaño cifrado cristianizador para los que no nos hacía falta el Evangelio. Politeísmo: Caudal tesoro incalculable valor dónde los humanos pueden gozar al nivel de dioses multiplicados Biblia de placer. ¿Dónde te sitúas infantil joven hermano dónde te posicionas? Politeísmo carnal físico no omnipotente y mortal deidades de piel que un día serán universo de divinidad evolucionada perpetuidad genuina elipsis expansión aeronáutica trazadora de órbitas alrededor de lo Terreno. Mono: sólo uno uno sólo (no serás) sólo uno uno sólo…